China: un horizonte abierto
Inversión española X 2: un 78% más de inversión en China durante 2007
Hoy por hoy, China es la economía más dinámica del mundo. La inversión española no ha sido la primera en acudir a ese gran pastel de oportunidades, pero tanto en 2007 como el año que acabamos de estrenar las cosas han cambiado para que en modo alguno seamos los últimos. Se espera que las cantidades a concentrar en el país asiático por parte de las empresas españolas podrán llegar durante el nuevo año hasta los 520 millones de euros. Esta cifra podrá crecer además en 200 millones en concepto de incrementos de capital. Por ello, la nueva inversión en 2008 puede superar los 700 millones, una cantidad ciertamente considerable. Aunque es un montante todavía alejado de los números ofrecidos por Francia o Alemania, por ejemplo, no deja de expresar una clara tendencia a favor de China en cuanto a la externalización de capitales españoles. En 2007, se han invertido 270 millones de euros. Cantidad que no incluye las inversiones realizadas por empresas de valores de Hong Kong como las grandes operaciones de Telefónica en China Netcom o el BBVA CON Citic Bank. Se estima que, junto al incremento de las empresas ya existentes, el motor diferencial de esta inversión será la actividad de las multinacionales con una mayor mayor capacidad de capitalización.
Ha llegado la hora de las multinacionales:
Actualmente, un selecto grupo de grandes multinacionales españolas planea aterrizar en China, con una inversión estimada en más de 2500 millones de euros a realizar en los próximos tres años. Sanidad, servicios e infraestructuras serán los sectores destinatarios, apoyados por inversiones industriales específicas. En segundo lugar, las inversiones españolas serán efectuadas por grupos ya asentados en China, principalmente grandes y medianas empresas. Ha cambiado por tanto la tendencia existente. Si antes el perfil de la empresa inversora era el de una mediana empresa familia, ahora el 80% del valor de las inversiones del año 2007 corresponde a grandes empresas y multinacionales. Se ha dado un cambio en los proyectos de inversión. Ahora se realizan a largo plazo y están orientados al mercado interno chino, con una marcada filosofía de servicios. La inversión española se ha destacado en China durante el año 2007 en automoción, energía, infraestructuras, industria y venta minorista. Pero, sin duda, en 2008 y años posteriores serán más los sectores donde destaquemos. La progresión es imparable, porque China es futuro.

